
Caín no es una defensa de la lucha contra el abuso, sino por la supervivencia, y nada más. No pretende serlo, y se centra sólo en mostrar de manera descarnada los hechos,
en contar una historia, sin más.
Risso se carga de detalles (más que en su estilo actual, más sintético y depurado).
No hay comentarios:
Publicar un comentario