miércoles, 20 de agosto de 2014

Paul Auster: Informe del interior

Si en Diario de Invierno, Auster hablaba sobre el proceso de envejecimiento y sobre sus propias vivencias como adulto, en esta su última obra, nos narra sus primeras impresiones, sus primeros recuerdos de infancia, y a partir de ahí se extiende a su infancia más avanzada, aquellas películas que tanto le influenciaron (como a él, El increíble hombre menguante me pareció también fascinante), y remata con la correspondencia con su novia y primera esposa, ya en la etapa juvenil.

Si algo disfruté enormemente fue ese inicio lleno de magia, difíciles interpretaciones y descubrimiento del mundo que Auster narra al inicio. Lleva al lector a recuperar sus propias sensaciones en dicha época, algunas brumosas, otras más claras, otras reinterpretadas a través de los relatos de nuestra gente cercana, o a partir de uno mismo a través de esa base antes oída y reinterpretada por otros.

Todas esas experiencias, recuerdos, imágenes y sensaciones son una verdadera delicia.
Todo lo demás está bien, es interesante de una u otra manera, pero lo que verdaderamente engancha es todo el inicio.