domingo, 5 de abril de 2015

Road to Perdition

Si he de ser sincero, teniendo un recuerdo sesgado por el tiempo y a la espera de revisitar la película basada en el cómic, diría que pese a que lo que se nos quiere vender como una obra maestra es el cómic creado por Max Allan Collins, la verdadera obra grande es el film de Sam Mendes.
 
Trágica y melancólica, con esa maravillosa banda sonora y un ritmo pausado y lleno de sensibilidad, Mendes dirigió a un elenco maravilloso, en el que las miradas y los pequeños gestos ya narraban toda la historia tras los personajes sin necesidad de explicar nada más. Tom Hanks, Paul Newman, Jude Law, Daniel Craig...todos aportaban a la historia. La poco habitual relación entre la mano derecha del mafioso y su hijo queda maravillosamente reflejada...esa admiración, esa preocupación y esas inteligencia, comprensión, aceptación y cariño que existen entre ambos es oro puro. También la relación entre el protagonista y su jefe, interpretado por un siempre soberbio Newman...
 
El cómic adolece de esa fuerte presencia que tan bien se narraba en la gran pantalla, y no precisamente por el gran trabajo de García López, que lo borda, sino porque el resto de dibujantes no está a la altura de esa necesidad de expresividad y caracterización que sí está en el largometraje.
 
La obra completa impresa comprende los dos volúmenes, publicados entre 1998 y 2004, con el trabajo gráfico de Piers Rayner, García López, Steve Lieber y Rubinstein. Rayner es tan rígido que evita entrar en la historia con la fuerza que se necesita. Basa su trabajo excesivamente en referencias fotográficas, y aunque no se puede decir que lo haga mal, no alcanza el nivel del maestro García López, cutos personajes respiran, aman y sufren como si fuesen de carne y hueso..
 
Ambas partes narran a veces los mismos hechos, aunque se abunda en cada una de ellas, aportando más datos y hechos, complementado la historia global.
 
En la entrevista al guionista incluida en el tomo, Collins afirma que no tuvo nada que ver en los añadidos del film, y que "con esos añadidos, la película acaba resultando mejor que la novela gráfica".