martes, 9 de febrero de 2016

Ciencia Oscura

Parece que los viajes temporales (o de planos dimensionales en este caso) están de moda,
y si están bien hechos (como de nuevo es el caso), bienvenidos sean.
 
Un grupo heterogéneo de investigadores, colaboradores, amigos, patrocinadores y familiares se embarcarán sin desearlo (¿o sí?) en una aventura fascinantemente peligrosa.
 
Si hace poco hablaba del buen trabajo de Millar y Sean Murphy en Chrononauts, ahora toca hacerlo de Remender y Scalera en Black Science.
Si los primeros ofrecen un producto directo, fresco, entretenido y sobre todo divertido, los segundos (sin quedarse atrás en cuanto a espectacularidad, entretenimiento y diversión)  añaden profundidad y complejidad a la creación de personajes, dotando a la serie de más interés si cabe, al permitir una mayor construcción, desarrollo y evolución de los mismos, al tiempo que su interacción permite mucho más fácilmente interesarse por ellos. Tanto el presente como los flashbacks suman a la historia en cuanto a dicho desarrollo, y el no saber qué va a pasar no es más que otro punto a favor.
 
Scalera tiene fuerza, narra bien y su estilo encaja perfectamente con el color de Dean White, cuya paleta complementa el trabajo del dibujante italiano aportando acertados ambientes y destacando u ocultando lo que hay que hacer en cada caso, sin alharacas absurdas.
 
Una de las series más interesantes del momento. Se lee adictivamente y tan rápido que da pena...