viernes, 1 de abril de 2016

Beto Hernández: El día de Julio

Los hermanos Hernández siempre han tenido una magia especial a la hora de narrar sus particulares historias. De hecho si entras en sus mundos genealógicos y generacionales, seguramente no los abandones nunca jamás.

Con esta nueva obra Beto consigue (restringiendo el número de páginas y por medio de la elipsis) contactar con esa parte nuestra que hace click en un determinado momento, y que hace que nos rindamos a su talento.

No es una obra redonda como su maravillosa Palomar, donde entre otras cosas dispone de espacio más que suficiente para narrar con todo lujo de detalles aquello que prefiere, sin restricciones. Aquí las casi cien páginas no dan para tanto, pero sí dan para narrar los cien años de vida de Julio, protagonista del título, si bien el peso de la obra se reparte (como es habitual) entre diversos familiares y personajes en cada generación de la familia de Julio,

Vidas, tristezas, pérdidas y emociones, alegrías, distorsiones y curiosidades. Todo eso y más (siempre mucho más) tanto en las palabras como en los silencios que Beto tan acertadamente sabe emplear...