viernes, 4 de marzo de 2011

El Testigo


Una nueva gozada de interpretación, talento y risa es lo que ofrece Rafael Álvarez "El Brujo" en el Teatro Infanta Isabel, con la adaptación de una obra de Fernando Quiñones centrada en el cante y el flamenco, por medio del homenaje a la figura del cantaor Miguel Pantalón.

Como en anteriores espectáculos de El Brujo, el maestro actúa y narra con naturalidad, sencillez y mucho sentido del humor, encarnando al testigo del arte, la manera de actuar, de sentir y de ser, de ese cantaor en que centra el homenaje al cante flamenco.

Con guiños, gracias repetidas (en la repetición está el chiste) y golpes de efecto nada forzados -sino todo lo contrario-, Rafael envuelve desde el primer momento al público en su creación, acompañándolo en su viaje por los silencios, las risas, la complicidad, el juego y la reflexión.

"El flamenco fue para mí un ritual de iniciación al arte -escribe El Brujo- y fue un método secreto para ganar seguridad cuando comencé a trabajar en el teatro. A los tonos y a los gritos del cante yo les debo mucho como actor (...)"

No dejéis de ir a verlo si podéis.
De un estupendo rato en el Teatro uno nunca se arrepiente...

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