jueves, 27 de noviembre de 2014

Un gángster sin alma...

Me hago eco de un curioso proyecto que está ahora en el trayecto de encontrar financiación para auto publicarse, y que me parece un ejemplo estupendo para hablar de manera general sobre la autoría, los derechos de autor, el nivel de calidad y el límite que separa el homenaje y la publicidad del atropello de derechos.

Me surge este debate interno por el proyecto sobre el personaje de Torpedo, tan conocido en nuestro país, creación del talentoso, casi increíble y grandísimo escritor Enrique Sánchez Abulí y de Álex Toth, y que continuó tras la renuncia del ilustrador norteamericano, nuestro querido y admirado Jordi Bernet (en plenitud artística en la actualidad, con numerosas colaboraciones y publicaciones en marcha hoy día y que serán la delicia de sus fans, estoy seguro, en breve), esencial en el producto final, creando historias que ya son clásicas dentro de nuestra historia del cómic nacional. 

Y digo que me surge este debate, porque es una situación que lógicamente se encuentra regulada por ley, en cuanto a que si se quiere publicar algo de lo que no se poseen los derechos de publicación para sacar un beneficio económico, o se tienen los derechos (se compran) o nada de nada. 
En este caso en concreto (que sirve para ilustrar el tema de amplio espectro general), el autor del proyecto NO POSEE LA AUTORIZACIÓN del DIBUJANTE JORDI BERNET para publicar su trabajo en el mismo. Eso me lleva a plantearme no que no pueda existir el proyecto (puesto que sí tiene la autorización del escritor y de los herededor de Toth), sino que vista la importancia del dibujante en este cómic en concreto (¿ALGUIEN IMAGINA TORPEDO SIN BERNET?), ¿merece la pena que salga adelante un proyecto en el que como consecuencia de dicha negativa, NO SE PUEDA INCLUIR NI UNA SOLA DE LAS IMAGENES CREADAS POR BERNET EN EL LIBRO?

¿Quién tiene derecho a publicar un estudio sobre una obra de la que no formó parte como creador? 
¿Dónde está el límite para poder abordar un proyecto de ese tipo? ¿Podría yo crear un libro de ese tipo sobre por ejemplo, la obra de mi cantautor y amigo Paco Bello, si éste no estuviese de acuerdo con que lo hiciese? ¿Rompería una barrera (aparte de la de nuestra relación de amistad) si así lo hiciese? ¿Tendría sentido que insistiese en hacerlo pese a la negativa del creador? ¿Cómo puede una obra homenajear a su creador y a su trabajo sin tenerle en cuenta?

El crowfunding es un método estupendo para dar salida a proyectos que no tienen cabida en editoriales o que no han querido hacer hueco en sus programaciones a estos proyectos, o directamente, que han optado por poner en manos del fandom esta posibilidad. Evidentemente si consiguen recaudar el mínimo de gastos, siguen adelante. 

Como alma creativa que soy, ¿me gustaría que alguien al que no he dado mi consentimiento, publicase un estudio sobre mi trabajo fotográfico o ilustrativo? ¿Estaría de acuerdo el fandom en apoyar un proyecto que el autor no aprueba, pero que desea leer? ¿Al fan le da igual lo que opine el autor sobre ello? ¿Está sólo interesado en aquello que quiere ver publicado, siendo ajeno a todo lo demás?

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