jueves, 3 de noviembre de 2016

Charla Magistral de Carlos Pacheco en el CBA

El pasado 24 de Octubre el gran Carlos Pacheco acudió al Círculo de Bellas Artes de Madrid (dentro del ciclo de encuentros de octubre dedicado al cómic) para hablar al numeroso público de la sala sobre su trabajo, sobre el cómic como medio cultural y de expresión, y sobre las influencias comiqueras que le han ido configurando como fan y como autor desde su más tierna infancia.

En una extensa charla (repleta de ideas, datos y conceptos) de hora y cuarenta minutos sin interrupción, Carlos comenzó explicando lo básico: qué es un cómic y cuáles son sus características como medio de expresión y comunicación, con sus particularidades propias al mezclar imágenes y texto escrito.

Una vez hecha la introducción, pasó a hablar del trabajo de sus tres grandes influencias en el mundo del cómic, aquellas que por encima de las demás tuvieron un peso importante sobre él: Jack Kirby, Neal Adams y John Buscema (por dicho orden). Perfectamente acompañado de proyecciones del trabajo de todos, pasó a explicar su manera de trabajar la página, la importancia de todos en los cambios de reglas que propusieron y lo que aportaron al mundo del cómic con su arte.

Kirby introdujo otra manera de entender el cómic. Su New York, sus diseños de tecnología o de arquitectura, etc, son más bien irreales pero reconocibles como plausibles, sus composiciones rompen con todo lo anterior (splash dobles, viñetas en las que el ángulo de cámara modifica la rigidez y poca imaginación de épocas anteriores...), y la anatomía inventada es creíble aunque modificada (la utiliza para dar más énfasis a la acción).

Neal Adams llega y rompe con aquello: un estilo de realismo puro, con un dominio de la anatomía brutal, y unos ángulos de cámara imposibles, al tiempo que juega con la narrativa de la página y de los paneles como quiere, sin nada que le impida cambiar lo que desee.

Buscema aúna una mezcla de los anteriores, con esa fuerza de Adams y una narrativa más convencional, pero con una habilidad para mostrar la humanidad de los personajes antes nunca vista. Sus personajes resultan creíbles. Ya no son dioses sobre la tierra, sino personas disfrazadas.

Tras ellos Pacheco habló de otros autores como Simonson, que vino del cómic independiente y que por tanto no estaba imbuido de las reglas propias del cómic tradicional. o de la importancia de Watchmen y de su rígida estructura de página con 9 paneles, dibujada por Gibbons. También de Fran Miller, que revolucionó todo en los 80, con un estilo inconfundible. Miller decide romper todas las reglas narrativas y crear las suyas propias. Y por supuesto comentó la enorme labor de Byrne como no sólo ilustrador, sino creativo y guionista al frente de etapas memorables.

También destacó la importancia de la época en que los guionistas toman preeminencia, con Alan Moore y Neil Gaiman a la cabeza, así como la gran talla de compatriotas como David Aja, uno de los creativos ahora mismo más importantes del cómic a nivel mundial.

A través de este repaso (que viene a colación de su propia construcción como autor, al asimilar todo esto para realizar su propio trabajo), Carlos explicó cómo viene de esta tradición más de tipo clásico, de la que no puede ni quiere huir puesto que le ha llevado adonde está ahora, y que le ha costado muchas décadas como para cambiarla ahora (al hilo de las nuevas tendencias actuales, en las que los nuevos autores no trabajan la página igual que Carlos y la gente de su generación).
Para Carlos cada nueva generación se enfrenta a la misma situación en la que para los anteriores autores es complicado adaptarse a los tiempos, al cambiar la manera de crear y vender, y en la que los gustos del público evolucionan, pero sin olvidar de dónde viene y lo que hace, sí que se preocupa por ver otras maneras de hacer las cosas, de evolucionar sin olvidar quién es para encajar eso en su trabajo actual.

También comentó esto de lo "políticamente correcto", con sus cosas positivas y también negativas. Entre las últimas, un ejemplo: en la nueva serie que está ilustrando, Occupy Avengers, con Ojo de Halcón como protagonista (ayudando a gente normal con problemas cotidianos), su compañero nativo americano no puede llevar su traje tradicional (Lobo Rojo) porque ya no está "bien visto", y por tanto lo cambiaron a algo más formal...vaqueros, flecos en la chaqueta...todo marrón. Sin embargo en los videojuegos de Assasin´s Creed no han tenido ese problema, usando un look prácticamente igual al del personaje original. Y se están forrando a ganar dinero. 

La presentación de las páginas a lápiz escaneadas de esta nueva serie de Marvel fue maravillosa, con un trabajo impecable a todos los niveles: narrativo, de estilo, de definición de expresiones y caracterizaciones, de potencia en las splashes y cercanía en las escenas tranquilas, con un juego de viñetas maravilloso y con unos fondos del desierto americano sencillamente inolvidables. La verdad es que Carlos es otro Maestro en esto de hacer cómics. Un Maestro en el que seguramente no soñaba en convertirse cuando siendo niño en su Andalucía natal, leía aquellas historias de superhéroes que le fascinaron con un mundo y unas ciudades tan lejanas, ricas y diferentes de lo que él estaba acostumbrado a vivir. 
Por suerte para todos, él consiguió su sueño y nosotros soñamos el sueño de un soñador...


Imágenes: Charla e el CBA, páginas interiores de Occupy Avengers, portada de la serie de Kevin Nowlan, y diseños de Lobo Rojo y del personaje de Assasin´s Creed que se inspira seguramente en el diseño del primero.