
"Me levanto
enfermo.
Discuto conmigo.
Ir
no ir.
¿Cómo andas,
estómago?
Igual que tú,
responde.
No se hable
más.
Nos acurrucamos
los dos
y
nos hacemos
mutua
compañía"
J.C.
Blog about, illustration, Photography, comic art, Films, Books...Blog sobre Ilustración, Fotografía, Comics, Películas, libros... y todo lo que nos ofrece esta sociedad decadente y corrupta (en este sentido, afortunadamente).

en
primera persona...
La última portada que he realizado es esta para Action Tales, con el Capi intentando atrapar una mujer que está cayendo.

"Camino sin rumbo fijo... Ni mis pasos ni mi vida lo tienen desde hace ya mucho tiempo. Más del que quisiera recordar.
Mi mujer, mi vida, abandonó este mundo...
Ahora mi alegría me parece un sueño lejano nunca vivido:
falsos recuerdos que extraños y lejanos dioses me otorgaron tan solo para torturarme...
Su preciosa sonrisa y sus ojos profundos ojos color miel brillaban como ninguna joya hizo o hará nunca. Llenó mi existencia como nunca pensé que pudiera hacerlo ninguna cosa o ser en este mundo...
Desde que era apenas un chiquillo tan solo me preocupé de la diversión y de mí mismo. Todo cambió cuando nuestros caminos se cruzaron, aunque entonces no lo comprendí. ¿Cómo podía hacerlo?
¿Cómo puede un niño recién nacido comprender a su hermano mayor agazapado en un rincón, preocupado por las atenciones que recibe el pequeño, mientras intenta disimular su decepción con una forzada sonrisa? ¿Cómo puede el inconsciente adolescente ponerse en el lugar del padre agobiado por las deudas y dificultades de la vida para sacar adelante a su familia? ¿Cómo podía yo reconocer a mi Diosa y Madre, Hermana y Amante, Compañera y Amiga...a aquella que lo significó todo para mí? Y aun así...
Mi ser vibraba en su compañía, feliz y completo al fin, aunque nunca antes hubiese sentido que me faltase algo para estarlo... Recuerdo su esbelto cuello, el nacimiento de su pelo sobre la nuca y la preciosa forma en que sus cabellos se rizaban.
Me veo a mí mismo contemplando extasiado su rostro elegante, inteligente y sincero...y a continuación la veo inerte entre mis brazos, junto a nuestra promesa de una vida más allá de las nuestras. Y así como los indígenas que habitaron estas tierras en tiempos remotos desaparecieron tras el paso de griegos y púnicos -cuyas sociedades e imperios cayeron y desaparecieron a su vez-, yo desapareceré -y conmigo ella, mi amor, mi vida-, al igual que la República caerá pese a todo su poder, como caerá el Templo que ahora mismo contemplo en la lejanía de la gran explanada...
La erosión y el tiempo fluirán sobre él, desgastando sus muros y su base, agotándolo lentamente hasta derribarlo cual manada de lobos en busca de su presa...
Dioses, ¡Dadme Fuerzas! Antepasados, ¡Tened piedad de mí! Lares y Penates, ¡Protegedme!
Pues nada tiene sentido , ni interés ni necesidad salvo el dolor y la angustia, los pedazos de un corazón roto en incontables partes y la esperanza de que el mañana no exista para aquél que consiguió más de lo que jamás se atrevió a soñar y que, por un breve instante entre el nacimiento y la muerte, amó y fue amado..."
J.C.





“Y aquél chico-hombre-viejo-niño, se acunó con las frases aprendidas a lo largo del camino -camino corto, como lo son todos una vez acabaron-.
Frases cortas como la vida, porque a cada momento que pasa somos una nueva persona. Tenemos cientos, miles de fugaces vidas acumuladas, hablándose, discutiendo, mezclándose…
Se acunó con frases apuntadas, recordadas, oídas, releídas, amadas, que cortan el alma y lo revuelven, le dan la vuelta, y destrozan, y curan y entretienen…
Frases recopiladas a lo largo de toda una vida, que huelen a infancia, a manos de bebé fuertemente aferradas a la vida…
Frases que acunan el sueño inocente y que nunca podrían vislumbrar el tiempo que transforma al niño en tumba.
Frases de antiguas muñecas rotas en museos -olvidadas por sus pequeños dueños hace mucho, mucho tiempo-, sobrevivientes de civilizaciones enterradas.
Frases que terminan incorporándose a uno mismo, hasta no poder distinguir dónde empiezan ellas y dónde nosotros. Que sustituyen al propio ser cuando necesita curarse del mundo.
Frases con las que tu alma se une a la mía. Que hablan de ti. Que buscan volver a su verdadero hogar a través de mi mirada.
Frases que ven, que entienden y que aman. Sin palabras ni sonidos. Sin siquiera letras.
Frases que son sin ser. Que hablan sin ser pronunciadas, que te rodean y te perfilan, y que apenas se atreven a rozarte aunque nada más desean.
Frases que sustituyen a Dios como verdad cuando no hay nada más a lo que aferrarse.
Frases que vienen de frases que vienen de frases que vienen de frases que vienen de hombres que surgen de hombres que repiten de otros hombres. Un arco sin fin que sin embargo un día empezó y otro día terminará.
Frases como colchón, para evitar el dolor, para sustituir la pérdida por -en definitiva- nada. Para engañarnos a nosotros mismos, para fallarnos y después fallar al mundo.
Frases de adiós que se atascan en nuestra garganta, que desean salir y vivir, ahogadas por el mar que baña nuestras mejillas…
Frases de sábanas limpias cuando el lenguaje está aún despertando y no sabe aún cómo llamar a aquella sensación aunque lo intuye.
Frases de alegría sin motivo, salvo ser y estar, de amigos y juegos y buenos recuerdos.
Las frases con las que abrazo tu nombre para no olvidarlo.
Aquellas que me recuerdan tus ojos de color adolescente.
Que se introducen hasta saciar nuestro hambre, que sienten la necesidad de salir al exterior, transformadas, ya nuestras al fin, ya nuestras.
Aquellas que acarician tu vientre con mis labios.
Las que pronuncia nuestra piel al besarse.
Las que viven solas y recuerdan, cuando hace ya tiempo que uno mismo olvidó.
Y que acunan y cuidan de uno cuando no queda nada por decir más que adiós.”
J.C.


