viernes, 6 de febrero de 2015

Birdman

Si hay algo que está claro en clave positiva por encima de todo es el talento y la maestría de Keaton como intérprete. Y el de sus compañeros de reparto, con Edward Norton y Emma Stone siguiéndole.
Todos juntos logran dar vida dentro y fuera de la escena a ese conjunto de intérpretes que se juegan su reputación, talento, y muchas veces su carrera en el difícil mundo de los teatros de Broadway.
 
Keaton brilla en la recreación de un tipo que se busca a sí mismo, y que arriesga en ese camino por encontrar su propia voz, alejado de aquello que le hizo una vez famoso. Sus miradas, la forma en que encarna a un ser complicado, que ha pasado por batallas y pérdidas, es muy de destacar.
 
Norton hace básicamente de sí mismo en algunos aspectos, pero también lo borda, con momentos divertidos y otros más introspectivos.
 
Y Norton...brilla. Su personaje tiene tantos matices, y ella lo asumen y expresa con tal naturalidad, que uno sólo puede disfrutar con ella llenando la pantalla.
 
En cuanto a la película en sí, parece que Iñárritu no tiene muy claro lo que quiere decir...añade elementos que si bien no entorpecen, tampoco son necesarios ni tienen demasiada explicación; la película tiene podría decirse, tres finales (pero sigue, y sigue, cuando podría haber cortado); el tufillo a autobombo echa para atrás (el protagonista escribe, dirige y produce su obra, igual que hace él). Si quieres destacar algo, no hace falta atacar nada ni á nadie para hacerlo...si tu trabajo es bueno, hablará por sí sólo; Hay un quiero que todo el mundo sepa lo bueno que soy en todo ello, cosa que habla en realidad de la falta y necesidad del director, y de nada más...
 
Pero pese a todo, no deja de ser un film interesante, con también aciertos (el elenco el primero), y el ángulo de la cámara si bien no es original, sí funciona, y los personajes y sus choques, relaciones y expresiones son de lo mejor de todo, sin olvidar los toques divertidos, lo que mantiene el equilibrio perfectamente.