viernes, 22 de noviembre de 2013

Thor: El Mundo Oscuro

Como en la primera parte es Loki (Tom Hiddleston) quien realmente absorbe todo el interés de la cinta. La maestría del actor inglés deslumbra y destaca por encima de los efectos especiales, la trama y el resto de personajes, y es el verdadero punto importante de la producción.

En cuanto a la película, quizás con una cierta falta de ritmo en general (derivada de su falta de grandeza), se deja ver y resulta hasta divertida, con buenos diálogos y textos, y un guión efectivo para sacar esas pequeñas risas continuamente. De ahí que uno no lo pase mal y esté pendiente de lo que pasa. Pero lo que pasa es que básicamente Thor se transforma en una comedia de situación que pese a su efectividad, no debería tener cabida en este entorno, donde el mundo vikingo, la cultura del norte, los dioses y la epicidad deberían reinar.

Magistral, como siempre, la intervención del gran Stan Lee.