jueves, 27 de agosto de 2009

Lecturas veraniegas: Sleeper, A su suerte


Sleeper: A su suerte, que recopila el Sleeper 1-6 USA, es el primero de los tomos de Brubaker y Phillips que narra la historia de Holden Carver, un agente infiltrado por John Lynch en una organización secreta liderada por Tao, el supervillano más poderoso del mundo.
Éste primer tomo continúa a la presentación del personaje en la miniserie Point Black.

Justo antes de devorar el nuevo y último tomo de Criminal, ataco la lectura de este anterior trabajo de la pareja habitual Brubaker-Phillips, esperando poder reseñaros el resto de las historias de Sleeper pronto.

Con la facilidad que caracteriza a ambos autores para crear tramas y personajes interesantes y atrayentes, se nos sumerge en este mundo de espionaje, contraespionaje, organizaciones secretas y agencias de agentes secretos con o sin habilidades potenciadas o especiales con ese toque tan del Club Bildeberg que está tan en boca últimamente.

El humor negro y socarrón tiene su peso en la historia, y uno termina reflexionando sobre las razones por las que se encariña con unos personajes tan pasados de rosca, amorales y poco recomendables –en la vida real-.
La respuesta es clara: el talento de sus creadores.

4 comentarios:

Txema SG dijo...

La pena es que no la hayas leido mes a mes, en mi opinión leída de manera secuenciada es todavía más excepcional.

The Korinthian dijo...

Nunca se sabe, aunque por lo general es mejor leer las historias de seguido.

Txema SG dijo...

Hombre, eso depende mucho también en mi opinión de la época y del ritmo narrativo que se emplee como norma general en el mercado.

No es lo mismo leer un Uncanny X-Men de Claremont que un Daredevil de Bendis ¿no?

Y luego está el noble arte del Cliffhanger.

The Korinthian dijo...

Cad escritor es distinto, y cada ritmo tb, pero el cliffhanger funciona igual de seguido o no (el cambio estriba en lo que tardas en seguir leyendo), y por ejemplo en las series de Tv (animadas,etc...)se usa mucho..para seguir contando la hªunos instantes despues...