jueves, 5 de mayo de 2011

El hombre máquina


1984.
Podría referirme a la famosa novela que marcó uno de los hitos de la ciencia ficción social. Y por el título del post algo de esa sociedad predeterminada y deshumanizada toca tangencialmente el comic del que os quiero hablar, y que recientemente he leído.

1984, porque es el año en que se publicó esta miniserie de 4 números guionizada por Tom DeFalco y dibujada por Herb Trimpe (bocetos preliminares de las tres primeras entregas) y Barry Windsor Smith (dibujo completo del cuarto número y de los tres primeros a partir de los bocetos referidos).
En ella la acción se sitúa en el año 2020 (ya no se ve tan lejos dicha cifra, aunque obviamente se interpretaría de forma muy distinta en el año de publicación), donde una megacorporación tecnológica domina la actividad económica global y ejerce un tremendo poder coercitivo social. La única resistencia a dicho poder la ejerce un pequeño grupo de renegados (nuestros protagonistas) que se agrupa para robar componentes informáticos y robóticos desechados por la corporación. Este es el inicio de la miniserie y de la trama general en la que nuestro Hombre Máquina del título tendrá mucho que decir y a partir del cual se generarán las respuestas a muchas de las cuestiones sociales, tecnológicas y personales que se plantean en la historia.

¿Puede un hombre sintético autodefinirse como un hombre? ¿Es la naturaleza por definición determinista de aquello que existe, o la voluntad y el esfuerzo, las creencias, influyen más que el nacimiento?
¿Puede la tecnología abatir el espíritu en un mundo hipertecnificado? ¿Es esta tecnificación beneficiosa en un estadío demasido avanzado?

Estas son algunas de las cuestiones que se plantean (sin detenerse demasiado en ellas) , permitiendo que las intereacciones entre personajes y las tramas y el ritmo de estas lleven la voz cantante.

Gráficamente Windsor Smith consigue un resultado realmente sólido en su inconfundible estilo detallista y barroco, sin influenciar negativamente a la narración (producto de Trimpe en la mayoría de la miniserie, pero igualmente positiva en su última entrega). En este último número se le ve suelto y con gran personalidad, expresando una mayor fuerza y un gran dominio de la situación (también participó en el argumento).

Una historia clásica que deja con ganas de más...

2 comentarios:

Yota dijo...

Grandisimo tebeo, tengo todavía por ahí el Extrasuperheroes..... al margen de esta historia.

El personaje tiene grandes interpretaciones. Como la que hicieron de él a finales de los noventa... que creo que tuvo un número cero de pascual ferry y todo.

The Korinthian dijo...

Pues ya me dejarás esos si lo tienes, aunque no sé yo si me molrán tanto...
Un abrazo