lunes, 2 de agosto de 2010

Hay un amigo en mí...


Cuando uno se reencuentra con los grandes amigos de siempre la sensación no puede ser más que de alegría por el placer de un nuevo instante compartido.

Una vez más Pixar acierta de pleno con la tercera entrega de los juguetes más universales y con mayor personalidad del mundo infantil (y me atrevería a decir, juvenil y no tan juvenil).

Woody, Buzz y compañía nos vuelven a entretener, a hacer reír y nos llevan a la reflexión en un espectáculo visual y argumental a la altura de las anteriores partes.

El paso del tiempo y los cambios que este conlleva; el paso a la edad adulta, cuando todo empieza a ser un poco distinto y uno no termina de alguna forma de asumir que las amarras empiezan a soltarse; la amistad por encima de todo...Eso y unas cuantas sorpresas que prefiero no comentar configuran parte del metraje.

¡No os la perdáis!

2 comentarios:

Mike Lee dijo...

Sí, muy recomendable. Pixar cumple con su cita anual y nos trae una nueva aventura de viejos conocidos a la altura de las anteriores entregas.

¡Saludos!

The Korinthian dijo...

¡Y que te pone el alma en vilo en ciertos momentos!

Un saludo, Mike